Fiestas, visitas y mucho calor: el manual de supervivencia para tus ventanas

🎄 ¡Feliz Navidad y próspero Año Nuevo!

Antes de todo queremos aprovechar estas fiestas para agradecerte por acompañarnos un año más. Que tu hogar se llene de calor, risas, buena comida y momentos inolvidables con la familia y los amigos. Y, mientras disfrutas de todo ello, recuerda dedicar un pequeño momento a ventilar y cuidar tus ventanas: un gesto sencillo que hace que tu casa sea aún más confortable y acogedora durante estas fiestas. ¡Que tengas unas Navidades llenas de bienestar y un año nuevo repleto de alegrías!

¡Te regalamos unos consejos para cuidar tu hogar estas fiestas!!

Cómo ventilar tu casa en Navidad (y evitar el caos cuando está llena de gente)

Las reuniones navideñas son maravillosas: familia, amigos, comidas largas, risas, cocina a pleno rendimiento… y, sin darte cuenta, tu casa se convierte en un pequeño microclima donde se mezclan calor, humedad, olores y poca ventilación.
El resultado: ventanas empañadas, aire cargado y sensación de bochorno pese al frío exterior.

Para que disfrutes de estas fiestas sin sustos aquí tienes una guía sencilla y eficaz para ventilar bien la vivienda cuando hay mucha gente dentro.

🌬️ 1. Ventila en ciclos cortos (y estratégicos)

Cuando la casa está llena, no ventiles de forma aleatoria o cuando te acuerdes. Lo ideal es hacerlo con cierta organización:

  • Abre 5–7 minutos cada hora en las estancias más concurridas.

  • Si la cocina está funcionando, realiza una ventilación corta antes de sentarse a comer.

  • Prefiere ventilaciones rápidas y cruzadas a dejar una ventana entreabierta durante mucho tiempo.

Así renuevas el aire sin perder demasiado calor.

🔄 2. Aprovecha la ventilación cruzada

La forma más eficiente de bajar la humedad es generar corriente:

  • Abre dos ventanas opuestas o lo más alejadas posible.

  • Si solo puedes abrir una, usa también la puerta del pasillo para ayudar al flujo.

  • Un par de minutos de corriente valen más que diez minutos con una sola ventana abierta.

La ventilación cruzada reduce en segundos el empañamiento de los cristales.

🍲 3. Cocina con extracción… y ventila antes de apagarla

La cocina es la mayor fábrica de vapor en Navidad.

  • Usa siempre la campana extractora, incluso con preparaciones “simples”.

  • Deja la campana encendida 10 minutos después de cocinar.

  • Evita abrir el horno de golpe en zonas cerradas: provoca un pico de humedad inmediato.

Un pequeño hábito que marca una gran diferencia.

👥 4. Cuando haya mucha gente, aumenta la frecuencia

Cada persona libera vapor de agua al respirar: cuantas más personas, más humedad.

Si tienes 8, 10 o 12 personas en casa:

  • Ventila cada 45 minutos.

  • Si usas calefacción, baja un par de grados para compensar el calor corporal adicional.

  • Abre ligeramente la puerta del salón para evitar que el aire se estanque.

Tu confort lo va a notar.


🛁 5. No olvides los baños: el enemigo silencioso

Las duchas calientes suman humedad al resto de la vivienda.

  • Ventila el baño después de cada ducha, aunque sea con la ventana 5 minutos.

  • Mantén la puerta cerrada mientras se usa para evitar el “efecto sauna” en toda la casa.

❄️ 6. Ventanas: detecta si están funcionando bien

Una ventana en buen estado no debe crear sensación de frío ni gotear en exceso por condensación.

Revisa:

  • Si entra aire por las juntas.

  • Si el cristal interior se enfría mucho.

  • Si el marco gotea o aparece moho.

  • Si notas silbidos con viento.

Si ocurre alguna de estas cosas, tu ventana no está aislando bien y conviene revisarla.

🧽 7. Reduce la condensación con pequeños gestos

  • No tapes los radiadores con ropa o muebles.

  • Evita secar ropa dentro en días de reunión.

  • Abre la puerta del lavavajillas solo cuando ventiles.

  • Coloca los humidificadores en pausa si la casa ya está llena.

Cada detalle ayuda.

🌡️ 8. Ajusta la calefacción a las visitas

Cuando se junta mucha gente:

  • Baja 1–2 grados el termostato.

  • Así evitas calor excesivo y reduces la humedad relativa.

  • El ambiente se mantiene más equilibrado… y todos más cómodos.

🎁 Conclusión: una casa llena también puede ser una casa cómoda

La Navidad está para disfrutarla: buena compañía, buena comida y un ambiente acogedor.
Con estos consejos, tus ventanas no sufrirán, tus cristales no se empañarán y el aire se mantendrá fresco sin que la casa pierda calor.

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